La obesidad también daña el cerebro de los más jóvenes

03/09/2012 | Publicado en: Noticias del Sector

Un estudio muestra que adolescentes obesos y con síndrome metabólico sufren un deterioro cognitivo.  

El aumento de la obesidad en la población infantil y adolescente está haciendo crecer el número de casos de pacientes con síndrome metabólico, una condición que agrupa una serie de patologías como colesterol alto, hipertensión y resistencia a la insulina, que elevan el riesgo de sufrir enfermedades crónicas de tipo cardiovascular, así como diabetes y cáncer.

Sin embargo, una investigación que hoy publica la revista Pediatrics agrega otro problema más: la presencia del síndrome metabólico estaría asociado a un deterioro cognitivo en los adolescentes.

El hallazgo fue realizado por el doctor Antonio Convit, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York, quien antes había llegado a una conclusión similar en adultos.

“Aún hay muy poca información disponible sobre qué ocurre con el cerebro infantil cuando se instalan la obesidad y el síndrome metabólico”, dice el experto.

En la investigación, que contó con el apoyo de los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU., se comparó a 49 adolescentes con obesidad y síndrome metabólico y a 62 sin este problema.

Tras eliminar algunos factores socioculturales, como estatus socioeconómico, nivel de enseñanza y raza, realizaron exámenes endocrinológicos además de evaluaciones neuropsicológicas y con resonancia nuclear. Así encontraron que los adolescentes del primer grupo obtenían puntajes significativamente menores en pruebas de matemáticas y lenguaje, que aquellos sin síndrome metabólico.

Asimismo, se observó en el mismo grupo una menor atención y flexibilidad mental, además de incipientes diferencias en el volumen y la estructura de los cerebros. Por ejemplo, los adolescentes con síndrome metabólico tenían un hipocampo de menor tamaño, área de la corteza cerebral asociada al aprendizaje.

“Estos hallazgos muestran que los niños con síndrome metabólico no rinden bien en cosas que son muy relevantes en su rendimiento escolar y para su desarrollo”, advierte Convit.

En Chile, donde el 23% de los niños de 6 años es obeso, se estima que al menos el 10% de ellos tiene hipertensión arterial, 30% el colesterol alto y la mitad son prediabéticos antes de llegar a la adolescencia.

“Aunque es un estudio pequeño, entrega un hallazgo interesante que merece ser estudiado más a fondo, sobre todo porque los mecanismos de daño estarían dados por otras vías. Es un llamado de atención para seguir promoviendo estilos de vida saludable que eviten la aparición de la obesidad”, comenta la doctora Cecilia Castillo, nutrióloga de la Clínica Avansalud.

Por su parte, el doctor Convit plantea en su investigación que el resultado debería motivar a los especialistas a iniciar tratamientos precoces e intensivos contra la obesidad en la infancia.

“Muchos pediatras no evalúan la presión arterial ni los niveles de colesterol de sus pacientes. Por otra parte, los padres necesitan entender que la obesidad tiene consecuencias médicas que van mucho más allá de los efectos a nivel cardiovascular”.

Convit y sus colegas quieren estudiar ahora si el deterioro cognitivo y los cambios en la estructura cerebral son reversibles cuando se pierde el exceso de peso. “El mensaje por ahora es que el sobrepeso y la obesidad impactan también sobre el cerebro”, puntualiza.

FUENTE: EL MERCURIO

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